domingo, 26 de febrero de 2017

Transcurrir

Hay que rebuscar con ahínco en la enorme biblioteca para dar con el relato. Es un libro corto; casi un folleto; apenas unas cuartillas cosidas, protegidas en guardas de hule y cerradas con una goma elástica. Parece un cuaderno escolar, o el diario aburrido de un tipo cualquiera. Escrito en la cubierta, en tinta azul pálido, puede leerse: "Método preciso para desempeñarse bien en la tarea de transcurrir". Y como nunca se ha encontrado ese librito y, aun de encontrase, nadie lo leería, vive desvalida la humanidad toda, sin una guía clara que de sentido a sus transcurrires. 

 (Foto: Nacho Huerga)