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viernes, 25 de noviembre de 2011

Soledad (2)

A mi padre

Navegas en busca del crepúsculo, escondido en el mar que llevas dentro. Sabes bien que, bajo las olas, un mundo frío y distante te arropa. Miras al frente, como entreviendo la línea distante de un horizonte apenas dibujado entre las brumas.

Solo, sí, porque aunque hables, aunque grites, aunque ores, nadie responderá a tus palabras, ni recibirá tus gritos, ni escuchara tus plegarias.

Sólo en tu barca, atrapado en un océano inabarcable de espumas caprichosas y preguntas sin respuesta.

(Foto: Luis Echanove)

Soledad (1)

A mi padre
Estaba solo, escondido en sur recuerdos, rebuscando una llama que le quemase por dentro y le devolviera la imagen difundiéndose. Que horrible cuando se borra el rostro en la mente, cuando ni el pálido reflejo de sus facciones deja ya su huella en la memoria. ¿Como eran pues esos ojos que tantas veces había contemplado concentrado? ¿Como sus cejas tenues, como sus labios delgados? Retener, retener por un segundo más ese rostro en la cabeza, y el tacto de sus manos, y la calidez de su sonrisa….retener ese atisbo final antes de que muriera, muriera otra vez.

(Foto: Luis Echanove)

jueves, 27 de agosto de 2009

Un encuentro en la playa

Miró al mar largo rato. Luego cerró los ojos y se dejó zambullir en el aire fresco y en el ronco fluir de las olas rompiendo. Estaba sola en la playa inmensa. De pie, frente al horizonte, con los brazos abiertos y el rostro humedecido, intentaba atrapar rayos de sol. Pasó un rato largo. De pronto sintió pasos sobre la arena, pero no abrió los ojos. El ligero sonido sobre el suelo mullido se acercaba. Y ella seguía sintiendo…sintiendo el frescor de las gotas del mar en su rostro, y el sol suave, y el aire breve…y también esos pasos, cada vez mas próximos. De pronto ese sonido de alguien caminando se detuvo. Percibió una presencia muy próxima, sentía otra respiración, olía otro cuerpo, muy cerca. Pero no abrió los ojos aun. Seguía sometida al hechizo del horizonte. Y aquella presencia ya no se movía, permanecía ahora varada a su lado, como una sombra. Estaba cerca, muy cerca, casi la rozaba. Y ella no abrió aún los ojos. Al fin notó que era tocada, tal vez por unos dedos al final de un brazo extendido. Fue un simple toque, una caricia fugaz. Y entonces, sí, por fin abrió los ojos. Y se vio: se vio a si misma, se vio a si misma mirándose a si misma. Y quiso salir corriendo, pero no pudo. Y quiso cerrar los ojos, pero no pudo.

(Foto: Luis Echanove)

martes, 13 de enero de 2009

Porque has nacido

Porque has nacido. Por eso, por eso tan sólo la tierra entera es tuya y el mar inmenso con sus olas bravas y también el cielo negro de la noche y limpio de la mañana.

Porque has nacido. Por eso. Aunque te lo nieguen. Aunque te lo arrebaten y gastes cada lágrima de tus ojos implorando. La tierra entera, el mar y el cielo son tuyos porque has nacido libre y desnudo.

Y cuando doblado por el peso del dolor, golpeado por la injusticia creas que nada te queda mira el suelo que pisas el cielo que te cubre y el mar que te rodea y grita: ¡ Son míos!


(Foto: Luis Echánove)

jueves, 24 de julio de 2008

A Olalla en el mar sin orillas

Voy, Olalla, a escribirte unas letras menudas, menudas como tu cuerpecillo de pez flotando, pateando, en el mar sin orillas donde habitas.

Voy, Olalla, a contarte una historia breve, de esas que uno recuerda sin querer pero olvida cuando quiere. Empieza este cuento con un niño navegando en un odre (como tú ahora). Crece el niño y navega otros mares, y encuentra otros odres. Crece y crece, y el niño ya no es niño, es padre, pero navega, siempre navega, porque vivir, Olalla, es navegar.

Cruza los mares, Olalla, de ese claustro en el que moras. Crúzalos de norte a sur y de sur a norte. Crúzalos, que un océano inmenso, sin linderos, es el mundo a donde vienes.
(Foto: Luis Echanove)

lunes, 14 de abril de 2008

Ancho mundo

Ancho mundo…Tan ancho que a veces siento que te escabulles por las venas. Difuminas mis pensamientos, descolocas las razones que sustentan mi caminar. Ancho mundo…Oleadas de rostros, de lugares, de olores y de momentos.

Ancho mundo… Bajo el cielo raso nada permanece, pero en ese cambiar constante resplandeces idéntico, como un espejo bruñido a desgana o un ojo de agua desecado. Luces y sonrisas. Noches y silencios. Amaneceres y horarios. Historias, conversaciones, miradas. Ancho mundo, a ti te puebla una bandada de ilusiones difusas, ambiguas, coloristas y a veces grises.


Ancho mundo…Todo en ti cambia, todo, sí, salvo en rugir de las olas en tus riberas, el salto de la espuma y las cabriolas de los pájaros pescando al atardecer. Por eso, algunas veces, sólo siento tu quietud en el movimiento de las aguas del océano. Y así, recogido en un silencio ruidoso, atrapado por los encantos de la monotonía azul, descubro que acaso no eres tan ancho. Entonces, al fin, te camino con ganas, estrechando en mis andares el espacio inmenso de vivir.
(Foto: Luis Echánove)

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Doble mirada


Parejas creadoras

Chiki Antolín, poetisa, escritora y amiga, acaba de escribir un libro maravilloso, ilustrado por Juanma Santomé, su chico. Es una biografía poetizada de Gloria Fuertes, escrita para niños. A esta seguirán otras, dedicadas siempre a mujeres escritoras. El libro se llama Gloria la poeta y lo edita Hotel de Papel. En palabras de Chiki: “Gloria Fuertes fue una niña de ciudad que siempre andaba buscando palomas y mariposas. Un día descubrió que leer era como mirar por la ventana, irse de viaje, correr hacia el mar o acariciarse el corazón. Así que, como no podía comprar cuentos, decidió escribirlos ella misma. Pero un día de verano llegó la guerra y cuando por fin se alejó, Gloria decidió convertirse en paloma de la paz y perseguirla con sus poemas y sus personajes para siempre”.

Miriam e Yves, otra pareja de amigos, sacaron a la luz hace un tiempo un documental extraordinario sobre la desertificación, la pobreza, el deterioro ambiental y la injusticia, llamado La Mar del Silencio. Miriam escribió el guión, Yves grabó y editó y ambos pusieron en ello todas sus ilusiones, sensaciones y ganas. Ayer pude verlo por vez primera. Lleno de frescura, el documental apela a la vez a la cabeza y a las emociones. Dosis de pensamiento libre en vena!!! Para mas información: Fundación IPADE Tel.: 91.544.86.81 email: comunicacion@fundacion-ipade.org.

(ilustracion de Juanma Santomé, poster de Yves Sadurni)