miércoles, 6 de septiembre de 2017
Yemen
Los gritos no se escucharon
en la pantalla.
El rating de audiencia
cayó al instante,
como el silbido de esa bomba muda.
Tintineaba la cuchara en el pocillo.
(Un café amargo por favor,
con poco azúcar).
Otra vez los deportes. Menos mal
que el Madrid ganó de nuevo.
Y ahora el cotilleo, luego el tiempo
(verano tórrido)
y el resumen final
con la bomba otra vez,
aunque más breve.
Donde está Yemen,
preguntó el niño.
Han muerto muchos bebés
por las bomba,
preguntó otra vez.
Llegaron los anuncios
antes que las respuestas.
El champú y la melena densa y brillante.
Un coche rojo, encerado, corriendo
solitario por ese bosque inquietante.
Yemen está en Arabia.
Respondió el padre.
De los bebés no dijo nada.
Va empezar la serie.
Sube el volumen.
Sentada en el suelo
Sentada en el suelo
y envuelta en su manto de colores,
mira de frente,
con ojos como pozos.
Mira y apoya la mano
en el piso de tierra.
Los pliegues del sari hacen ondas
sobre sus rodillas dobladas.
Afuera de la casa de adobe
unos niños juegan,
ahuyentando a los patos
con sus voces alegres.
Sentada en el suelo,
sus oscuras pupilas
escudriñan el silencio.
Sabes ahora que en esa cabaña,
en esa aldea lejana,
en ese país castigado,
el tiempo ha quedado detenido
a la espera de un quehacer,
de un porqué, de un después.
Quisieras salir ahora corriendo,
huir de sus ojos de dolor,
del suelo de tierra,
de las paredes agrietadas...
escapar de ese espacio sin segundos
y volver al mundo efímero
donde los relojes giran.
Sentada en el suelo
y envuelta en su manto de colores,
mira de frente,
con ojos como pozos.
Cuantos años, cuantas vidas,
cuantos días cotidianos
se han colado por sus pupilas negras?
Y de pronto tú te sientes ciego,
incapaz de ver lo que ella ve.
Los niños siguen jugando fuera.
El suelo de tierra fría te incomoda.
Un pájaro se asoma al ventanuco.
Sentada en el suelo
y envuelta en su manto de colores,
mira de frente, con ojos como pozos.
Habla otra mujer.
Una más después.
Y luego otra.
El sol no envejece aún.
La tarde sigue.
En la choza de adobe
el tiempo avanza rápido,
como una vida larga
y lento a la vez,
como su mirar fugaz.
Un perro ladra lejos.
El barquero espera.
Las despedidas.
El instante apremia.
Sentada en el suelo
y envuelta en su manto de colores,
ya no mira de frente.
Ha cerrado los ojos un momento.
y envuelta en su manto de colores,
mira de frente,con ojos como pozos.
Mira y apoya la mano
en el piso de tierra.
Los pliegues del sari hacen ondas
sobre sus rodillas dobladas.
Afuera de la casa de adobe
unos niños juegan,
ahuyentando a los patos
con sus voces alegres.
Sentada en el suelo,
sus oscuras pupilas
escudriñan el silencio.
Sabes ahora que en esa cabaña,
en esa aldea lejana,
en ese país castigado,
el tiempo ha quedado detenido
a la espera de un quehacer,
de un porqué, de un después.
Quisieras salir ahora corriendo,
huir de sus ojos de dolor,
del suelo de tierra,
de las paredes agrietadas...
escapar de ese espacio sin segundos
y volver al mundo efímero
donde los relojes giran.
Sentada en el suelo
y envuelta en su manto de colores,
mira de frente,
con ojos como pozos.
Cuantos años, cuantas vidas,
cuantos días cotidianos
se han colado por sus pupilas negras?
Y de pronto tú te sientes ciego,
incapaz de ver lo que ella ve.
Los niños siguen jugando fuera.
El suelo de tierra fría te incomoda.
Un pájaro se asoma al ventanuco.
Sentada en el suelo
y envuelta en su manto de colores,
mira de frente, con ojos como pozos.
Habla otra mujer.
Una más después.
Y luego otra.
El sol no envejece aún.
La tarde sigue.
En la choza de adobe
el tiempo avanza rápido,
como una vida larga
y lento a la vez,
como su mirar fugaz.
Un perro ladra lejos.
El barquero espera.
Las despedidas.
El instante apremia.
Sentada en el suelo
y envuelta en su manto de colores,
ya no mira de frente.
Ha cerrado los ojos un momento.
miércoles, 30 de agosto de 2017
No era difícil
No era difícil hacer poesía
en esas mañanas de caminatas tempraneras.
Se colaban los rayos de luz vaporosa
en faces de polvo denso.
Una neblina alegre envolvía el canal.
Y tú, sobre la bicicleta,
con el viento en contra
y el ánimo a favor,
en lugar de buscar los versos,
te perdías en el hueco feliz entre dos instantes...
en esas mañanas de caminatas tempraneras.Se colaban los rayos de luz vaporosa
en faces de polvo denso.
Una neblina alegre envolvía el canal.
Y tú, sobre la bicicleta,
con el viento en contra
y el ánimo a favor,
en lugar de buscar los versos,
te perdías en el hueco feliz entre dos instantes...
Un día cualquiera
Un día de sol en el que apenas te fijas.La triste mirada que se cruza en tu camino.
El mensaje electrónico con buenas noticias.
Las reuniones, las palabras. Los acuerdos.
Un almuerzo casero cocinado con entrega.
La música relajante que escoges en tu vuelo.
El recuerdo cercano de tus hijos.
Una noche de hotel.
Un día. Un mes. Un año. Una vida entera.
miércoles, 12 de julio de 2017
Carmen
La vida corre a
raudales
por tu cuerpo larguirucho.
Un corriente de
alto voltaje
invade el
desorden de tu cuarto.
ese aire de melancolía
despistada
y la chispa de
tus ojos vivos…
Siempre te he
comprendido.
No me preguntes
porqué.
Incluso ahora,
que ni tú misma
pareces saber a dónde
te lleva
este nuevo mundo
al que despiertas,
te sigo
comprendiendo.
Yo también tuve
catorce años,
fui a las ferias,
comía pipas
y daba la vida
por mi pandilla.
Yo también soñaba
todo a la vez.
Te miro hoy y
recuerdo
a la niña que
fuiste,
o espero a la
mujer que serás.
Estar ahí, para
escucharte,
para responder a
tus raudales
de preguntas
luminosas,
ese es el
quehacer al que me debo.
Carmen, la vida es, precisamente,
eso que tu presientes
ahora…
Un prado sobre el
que correr,
un mar para
navegar,
un sendero nuevo
para tu
bicicleta.
La vida, Carmen, es un milagro.
La vida, Carmen, es un milagro.
Silencio en el mar de islas diminutas
atrapados entre
las aguas
de un mar
transitorio.
Una barcaza de
colores vivos
era su escuela.
Yo tocaba los
muros de las casas
de adobe y caño
solo por sentir
en mis dedos
la humedad de sus
miradas.
Los cirros del
cielo
dejaban reflejar
rayos oblicuos,
que chispeaban
sobre el agua quieta.
Con el viento en
el rostro,
navegábamos por
el archipiélago
de los
desheredados.
Visité sus
huertos nimios,
husmeé con
curiosidad
en el umbral de todas
las casas,
y en algunas entré.
Hablé con ellos.
Escuché, absorto
arrinconado y
doloroso.
Envueltas en
vistosos colores
Las mujeres me
hablaban
de la vida y de
la muerte
sin transición ni
aspaviento.
deshilaban la
madeja
de un relato de
dolor
y también de
esperanza.
Cuchilladas de
rabia.
Lagrimas
ahogadas…
Y silencio.
lunes, 29 de mayo de 2017
Cuatro estaciones en un dia
No miro atrás. No. Es más bien un presente escondido, que llevo dentro, y aflora el solo, en algunas tardes del final del verano, o si escucho ciertas canciones (y más raramente, si es un dia de sol).
A veces tengo seis años, suenan Simon y Garfunkel y entra la luz de la mañana
en mi cuarto.
Hace un año fue el verano del 94 y volví a a estar en Pompeya con Goga.
Hoy de pronto tenía dieciseis y escribia cartas de amor.
El miedo de Guatemala, el instante del primer llanto de mis hijos al nacer.
la primera noche con Eva. Las bombas en Ramala. Un concierto de U2. El primer día de cole en los jesuitas. Los polis y cacos en el jardín de atrás. Ese golpe de calor al aterrizar en India por vez primera.
No, no miro atrás. Son presentes escondidos que escapan solos, a su gusto.
Pero esa mañana de final de curso en tercero de EGB, esa, nunca ha vuelto. Ahí sigue, escondida. Arrepentida tal vez, temerosa de mi pasmo o de mi cólera.
Esa mañana triste, dolorosa, vive encerrada en la habitación del fondo
de mi memoria.lunes, 15 de mayo de 2017
Ciberfin
Ayer el mundo fue testigo de un aparetivo del tipo de principal amenaza global al bienestar de la sociedad postindustrial...el cibercrimen de escala planetaria. Es el precio de nuestra dependencia tecnologica y mucho me temo que vamos a tener, como sociedades, que empezar prepararnos mentalmente ante la eventualidad de ataques aun mucho mas devastadores.
Que nuestras sociedades no se paralicen frente a ese enemigo intangible y sepan reaccionar sin panico y con entereza va a ser la gran prueba de madurez de la era de la globalizacion.
Ilustracion del autor
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Enlaces y desenlaces
- Articulo sobre los cultivos transgénicos, El País, 2016
- Entrevista en el Georgian Journal, 2015
- Viñetas didácticas sobre agricultura, 2014
- Condecoracion con la Orden del Toisón de Oro, Georgia, 2015
- Articulo de la FAO, 2009
- Entrevista despues del huracan Katrina, Filipinas, 2009
- Articulo sobre cambio climático y bosques, Filipinas, 2009
- Recuento de cooperantes en el mundo, ACP, 2005
- Articulo sobre Palestina en El Pais, 2001
- Articulo sobre Guatemala, 1997
- Breve sobre guerra de Los Balcanes, El País, 1995
